viernes, 18 de mayo de 2018



LA CONDICIÓN HUMANA III



Intro.

A través de nuestra mirada, la vida humana se desarrolla entre los laberintos de la mente. ¿Cómo es posible que podamos crear miseria, violencia y destrucción de maneras tan fáciles como creamos un poema? Y en los confines del mundo el dolor humano parece no tener ningún receptor amable. Poco a poco vamos consumiendo la esperanza de un nuevo mañana porque simplemente el hoy es una muestra de sadismo y caos. No entendemos nuestra condición humana.






Cuerpo.

Masaki Kobayashi fue uno de los directores japoneses más respetados en los años sesenta pero paulatinamente su popularidad iría disminuyendo. Una de las razones, a diferencia de Kurosawa, Ozu o Mizoguchi, es el cuerpo de su trabajo. Con tan solo veinte filmes como director, Kobayashi tuvo que paulatinamente ir encontrando su ritmo, algo que fue bastante común en los directores de la segunda generación y que tuvieron como mentores a los grandes exponentes de los cuarenta y cincuenta. En el caso de Kobayashi, llegaría con Keisuke Kinoshita, que en su momento fue un director respetado en su país pero que no tendría muchas consideraciones en el exterior. Además, varios proyectos de Kobayashi no pudieron concretarse por cuestiones económicas y políticas, a ello se le suman otros proyectos como la creación de un grupo de directores para las nuevas generaciones.






La idea de Kobayashi para La Condición Humana era basarse en la novela homónima del escritor Junpei Gomikawa, quien la había publicado en 1958 y rápidamente se había convertido en un best seller. Pero la cuantiosa novela constaba de seis volúmenes, algo que Kobayashi quería plasmar con fidelidad y que terminaría trayendo este proyecto a casi las diez horas de duración, tomando en cuenta los tres filmes juntos. Hacer un filme de dicha magnitud y temática, creo problemas a Kobayashi con los estudios Shochiku, al punto que tuvo que amenazar con renunciar para que aprueben su proyecto. La película tardaría cuatro años para ser completada.






A pesar de las controversias en Japón, la película sería muy apreciada internacionalmente, convirtiendo a su director y a su actor principal en estrellas inmediatas. Para Kobayashi fue la razón de mejores producciones y de temáticas que él deseaba proyectar en pantalla. Para Tasuya Nakadai, quien se encontraba con su primer rol protagónico de mucha exigencia, significó roles más interesantes y prometedores, además de una asociación continua con Kobayashi. La cinematografía correría a cargo de Yoshio Miyajima, un veterano en el cine por el cual Kobayashi sentía una gran admiración y con el cual hizo sus mejores películas.






La tercera parte de la película, subtitulada La Plegaria de un Soldado, nos muestra el destino final de Kaji. Ya fuera del conflicto directo de la guerra, nuestro personaje principal se verá en la difícil situación de tomar decisiones que pueden perjudicar su futuro. En territorio de los chinos, evitando a los rusos y encontrando a ciudadanos ya armados tratando de defender sus tierras, Kaji ve arrastrando a un grupo de civiles y algunos soldados que ha ido recogiendo en el camino. Sin un plan en concreto irán tambaleando de un lugar a otro hasta ser secuestrados por los rusos y soportar los mismos abusos de antes, ahora a manos de sus compatriotas que trabajan para los extranjeros.






La Condición Humana nos muestra la cruenta y dura realidad de un hombre contra una sociedad, contra sus estereotipos, contra sus racismos, contra sus formas de vida en donde simplemente buscan posicionarse sobre otro. El personaje principal es un hombre idealista que como cualquier hombre honesto trata de vivir bajo sus principios respetando al prójimo y tratando que la sociedad cambie a partir de este pensamiento. Pero lo ideal es difícil plasmarlo en la realidad. Ese es el punto de la película: ¿Qué es necesario para que la realidad quiebre a un hombre? Continuamente veremos en esta trilogía los pesares de Kaji y cómo la felicidad va escapándose de sus manos y ante sus ideales, todos los que están a su alrededor sufren. Es la visión también de que una sola persona no puede cambiar al mundo, puede tratarlo, claro, pero no lo logrará si no tiene apoyo. La trilogía de Kobayashi se convirtió en un hito y en un legado trascendente de un autor esmerado a demostrar la fortaleza del ser humano pero también la necesaria reconstrucción de la sociedad para poder progresar.






Datos.

Título Original: Ningen no Joken V-VI
Dirección: Masaki Kobayashi
Año: 1961
País: Japón
Intérpretes: Tatsuya Nakadai, Michiyo Aratama, Tamao Nakamura, Yusuke Kawazu, Chishu Ryu, Taketoshi Naito, Kyoko Kishida, Ed Keene, Ronald Self, Tatsuya Ishiguro, Hiroshi Nihon’yanagi, Hideko Takamine, Reiko Hitomi
Duración: 190 min.