domingo, 11 de octubre de 2015


EVA AL DESNUDO




Intro.

Podemos vivir en otros rostros y demostrar que aún somos nosotros. Podemos ocupar un espacio y hacerlo diferente para entender que a través del tiempo aún somos perseverantes en la idea de ser auténticos y originales. Podemos… hasta que nuestra vejez nos hace entender otro tipo de conceptos. Son esos momentos en los cuales debemos bajar la cabeza, debemos dejar que el agua inunde nuestro cuerpo y empezar a pronunciar las palabras diferentes… y así, podremos sobrevivir.





Cuerpo.

No existe una película como Eva al Desnudo. Si bien podríamos decir eso de muchas, las circunstancias de su creación, el enfoque de una generación siendo consumida por otra (tanto en la ficción como en la vida real), las capacidades del director y reparto, así como el imaginario popular del retorno de una de las más grandes actrices de la pantalla grande, alimentan esta leyenda en que la película se convertiría y se mantendría como un ejemplo vivo de la talentosa colaboración de sus elementos, sin demasiada interferencia en su creación, pero sí con muchos infortunios en el camino.





Basada en una anécdota que la actriz Elisabeth Bergner le contó a Mary Orr sobre una joven admiradora que se convertiría en su asistente y trataría de opacar su presencia, Orr terminó escribiendo el cuento La Sabiduría de Eva (1946), que caería en las manos de Joseph L. Mankiewicz, quien buscaba una historia sobre una actriz madura en problemas. Mankiewicz había demostrado ser un director eficiente a mediados de los años cuarenta y su película Carta a Tres Esposas, por la cual ganó el Oscar a mejor director en 1949, le había dado la credibilidad suficiente para escoger su siguiente proyecto. Este sería Eva al Desnudo.





Mankiewicz enviaría una carta a Darryl F. Zanuck, productor de 20th Century Fox, sobre su decisión, pensando en este proyecto como el vehículo ideal para Susan Hayward. Mankiewicz cambiaría el nombre del personaje principal, añadiría otros personajes y llamaría a la película La Mejor Actuación. Pero Zanuck no estaba totalmente de acuerdo en ello. Después de contar con el guión adaptado de Mankiewicz, Zanuck cambió algunos elementos, apoyándose en la capacidad de su director en cuanto a los detalles y tomando parte de los primeros diálogos de la película para llamarla Eva al Desnudo (el nombre en inglés es All About Eve, que literalmente significa Todo acerca de Eva). Zanuck tampoco estaba de acuerdo con Hayward como la actriz principal, a la cual consideraba demasiado joven. Varias nombres fueron parte del proceso como Marlene Dietrich, Gertrude Lawrence, Barbara Stanwyck, Talullah Bankhead e Ingrid Bergman, entre otras. Finalmente el rol cayó en manos de Claudette Colbert.





En los siguientes años, Colbert diría que esta fue una de sus más grandes decepciones. Un accidente a pocos días de la filmación la dejó con un severo dolor en la espalda, teniendo que ser retirada del proyecto. Su remplazante sería Bette Davis. La gran actriz americana se encontraba en severos momentos pues sus últimos proyectos no reditaban las grandes producciones que la habían hecho una de las luminarias de Hollywood hasta mediados de los cuarenta. Davis había aceptado el rol refiriéndose al guion como “el mejor que había leído en mi vida”. La elección de Davis hizo que Mankiewicz cambiara algunos aspectos del personaje, dejando por un lado la docilidad, e imprimiéndole esa sagacidad y sarcasmo que solo una actriz como Davis podía configurar. El director quedaría encantado con las capacidades y el profesionalismo de Davis, aunque siempre estaría en su mente que hubiera podido hacer Colbert con el personaje. La elección de Anne Baxter como la contraparte de la actriz principal se debió sobre todo a cierto parecido físico con Colbert, algo con lo cual el director quería jugar en pantalla, pero cuando la actriz principal cambió simplemente decidieron mantenerla. Jeanne Crain había sido la primera opción para interpretar a Eve Harrington, pero al quedar embarazada la producción decidió por Baxter.





El reparto sería esencial en Eva al Desnudo. Por su trabajo previo en Carta a Tres Esposas, Mankiewicz escribió el rol de Birdie exclusivamente para Thelma Ritter, a la cual le tenía un enorme respeto. Marilyn Monroe tendría un pequeño pero destacado rol, a pesar que Angela Lansbury y Zsa Zsa Gabor también eran una opción. George Sanders sería el ácido crítico Addison DeWitt, otorgándonos su mejor rol en pantalla. El elenco se completaría con Celeste Holm (ganadora del Oscar como mejor actriz de reparto en 1947), Garry Merrill, Hugh Marlowe y el director Gregory Ratoff tendría también un rol secundario.





La película sería un éxito total. Su temática sería comparada con otra gema de 1950, El Ocaso de los Dioses de Billy Wilder, y ambas entrarían en cierta disputa por los premios Oscar. Teniendo varios galardones en otros festivales y galas, Eva al Desnudo fue la primera película en obtener 14 nominaciones, de las cuales ganaría seis. Una gran confrontación surgiría por el premio a mejor actriz. Anne Baxter pidió que fuera considerada como mejor actriz principal en vez de secundaria, lo que crearía un enfrentamiento con Bette Davis, también nominada. Otra gran actriz madura como Gloria Swanson era parte de los nominados con la película de Wilder y las opciones para que Davis obtuviera su ansiado tercer Oscar se fueron disipando. Al final sería Judy Holliday con Nacida Ayer quien se llevaría la estatuilla. Celeste Holm y Thelma Ritter también serían nominadas por su rol secundario. Al final, Eva al Desnudo ganaría como mejor película, mejor director, mejor actor secundario a Sanders, mejor guión adaptado a Mankiewicz, mejor vestuario a Edith Head y Charles LeMaire, y mejor mezcla de sonido a Thomas Moulton.





Eva al Desnudo es en muchos puntos una crítica al sistema del cine así como una suerte de comparación con el teatro. En muchos casos, se muestra como la perpetuidad de una estrella no es tal y como un negocio como el de la gran pantalla es simplemente momentos en los cuales uno puede encontrarse en la cima y después en la decadencia. Al igual que otros dramas de Mankiewicz, existen temas secundarios que son parte de la crítica de la sociedad moderna y sus tendencias. El negocio del entretenimiento, representado por cine y teatro, es el de una empresa bastante sórdida, en donde la juventud es mucho más atrayente que la calidad y como dichas adoradas estrellas en algún momento pasan al olvido como una especie de “recambio”, mientras el público simplemente es expectante del siguiente rostro para volver al círculo vicioso de adorar y olvidar. Así mismo, cada personaje explora un punto de vista con respecto a ello, desde la cínica pero realista estrella que entiende todos los procesos, hasta los arribistas que saben que tienen que sacrificar su decencia para lograr sus egoístas fines. Las convenciones de la mujer tradicional dentro de la sociedad frente a una forma más desenvuelta debido al progreso también son exploradas, pero teniendo en cuenta que en la mayoría de casos es la misma mujer que mantiene los patrones machistas y que provoca la creencia de una mujer necesitando a un hombre a su lado no como complemento sino como exigencia. Eva al Desnudo sería un triunfo para productor, director, actriz. Davis volvería a colocar su nombre dentro de las grandes estrellas y Mankiewicz forjaría aún más su capacidad para ser un director celebre en Hollywood. La película se mantiene como uno de los grandes logros americanos siendo un clásico que se revitaliza generación tras generación.





Datos.

Título Original: All About Eve
Dirección: Joseph L. Mankiewicz
Año: 1950
País: Estados Unidos
Intérpretes: Bette Davis, Anne Baxter, George Sanders, Celeste Holm, Gary Merrill, Hugh Marlowe, Thelma Ritter, Gregory Ratoff, Marilyn Monroe, Barbara Bates
Duración: 138 min.

lunes, 5 de octubre de 2015


BAJO LA MÁSCARA DEL PLACER



Intro.

Mientras estemos silentes no necesitamos máscaras. Nuestros actos hablan por nosotros y cada uno tiene un nombre propio. Somos lujuria. Somos decadencia. Somos codicia. Somos placer. Y entre tantos grandes defectos no podemos más que engañarnos y llamarnos virtudes, como si estuviéramos empezando una sencilla y humilde historia.






Cuerpo.

El gran director Georg Wilhelm Pabst no era solamente uno de los grandes renovadores del cine alemán durante su etapa muda sino fue también un gran director de grandes actrices y “descubridor” en cierto aspecto de estas divas, dándoles algunos de los roles más importantes y destacados de su carrera. Mundialmente conocido por su trabajo con Louise Brooks, convirtiéndola en un ícono para futuras generaciones, Pabst también se destacó por sus filmes a comienzos de los años treinta haciendo buen uso del cine sonoro y creando destacadas entregas en filmes bélicos, musicales y dramas. Dentro de su etapa con actrices reconocidas, Pabst tendría el honor de darle un papel principal a una de las futuras estrellas del séptimo arte: Greta Garbo.





Greta Garbo había conseguido su primer papel protagónico un año antes con La Saga de Gosta Berling de la mano de Mauritz Stiller, lo cual comenzaría a crear un interés denotado en la actriz sueca. Pabst culminaría la labor de Garbo en Alemania con Bajo la Máscara del Placer por la cual sería aún más aclamada y lo que la llevaría meses después a Estados Unidos forjando la leyenda que conocemos ahora. Una de las estrellas más enigmáticas, uno de los rostros más bellos en pantalla, Garbo capturaría el imaginario popular de la dama inalcanzable, del ser indomable y de la inmortal Garbo en pantalla. Tanto como su triunfo sería su ruina al no encontrar una diasociación de este ser que había creado y su persona. Garbo sería una estrella latente durante dos décadas y después como uno de los grandes misterios de Hollywood desaparecería en la oscuridad.





Bajo la Máscara del Placer también presentaría una de las divas más grandes de los años diez: Asta Nielsen. Llamada simplemente Die Asta (La Asta) por su increíble popularidad, el magnetismo y sexualidad de esta actriz danesa la coronaría como la primera estrella internacional del cine, haciendo de ella una de los rostros más reconocidos de Europa durante su época. Su llamativa sexualidad en pantalla fue la causa por la cual Nielsen no fue conocida en Estados Unidos, siendo sus películas censuradas y no teniendo cabida en Hollywood. Aún así, Nielsen a medida de los años fue descartando el cine e inclinándose más por el teatro, a pesar de poseer una voz gruesa y sensual para la llegada del cine hablado, pero consciente también del paso de los años prefirió alejarse de la pantalla grande. La incursión nazi también tendría efecto en ella. Habiendo desarrollado su carrera de actriz mayoritariamente en Alemania tuvo que volver a su país, evitando asociaciones políticas, incluso ante la exigencia de Hitler por verla de vuelta haciendo filmes de propaganda. Nielsen era considerada una actriz natural en pantalla, influenciando decididamente los futuros prototipos de actrices durante los siguientes años.





Bajo la Máscara del Placer nos encuentra con dos momentos: el comienzo de una leyenda y el ocaso de otra. Greta Garbo a punto de comenzar su odisea en Estados Unidos y Asta Nielsen en uno de sus últimos roles importantes en el cine. A ellas se les une el gran Werner Krauss, actor alemán de gran trascendencia en el cine mudo pero cuya asociación con el partido nazi terminaría su carrera. Todo ello envuelto en el talento de Pabst, quien también era relativamente nuevo en la dirección pero un gran talento y una gran capacidad para dirigir actrices, propuso un drama humano en donde la condición humana se ve en sus más bajos estratos y en donde la tragedia parece la simple concatenación de seres humanos incapaces de ayudarse unos a otros. Aún así, siempre en sus entregas, de formas a veces extrañas, una perspectiva de esperanza es parte también del proceso, para entender también que el sacrificio humano desprendido es también parte del proceso de vida y que es posible cambiar siempre que se encuentre un propósito.






Datos.

Título Original: Die Freudlose Gasse
Dirección: G. W. Pabst
Año: 1925
País: Alemania
Intérpretes: Asta Nielsen, Greta Garbo, Agnes Esterhazy, Werner Krauss, Henry Stuart, Einar Hanson, Gregori Chmara, Karl Etlinger, Ilka Grüning, Jaro Fürth
Duración: 142 min.